¿Está tu marca RE(almente) preparada para la próxima crísis?
¿Qué edad tenías en 2008?... Yo 33.
Seguramente recuerdas aquella crisis. Por que 9 de cada 10 residentes en España (ojito) tenían 15 años, o màs ... dato curioso. Por que han pasado 18 años y “parece que nadie la recuerda”.
Volvamos, que me voy por los cerros de Úbeda (reconquistada por los cristianos). Primero, desapareció el trabajo, así, sin más...
Después los ahorros.
Después la casa.
Y para algunos, hasta la comida. Para muchos, la verdad sea dicha.
No fue una crisis que vimos en televisión...que también...horas y horas de programas... personas llamando para ayudar a los miles de españoles que lo perdieron todo, si, todo.
Entró en nuestras casas.
Después aprendimos.
O eso creemos.
Bajamos tipos.
Creamos liquidez.
Aumentamos deuda.
Rescatamos.
Y seguimos.
Y funcionó...
...realmente funcionó?
Bueno…
funcionó para aplazar el problema.
Porque la deuda siguió ahí.
La inflación llegó.
La vivienda se disparó.
España envejece.
Y nosotros seguimos diciendo:
“No estamos en 2008.”
Exacto. Ese es el problema. Este es el problemón!
Ahora dime una cosa. Pero, pero, piensa un segundo, mejor un minuto, o diez...
¿Está preparado tu negocio para la próxima crisis? ¿Lo estás tú?
No hablo de tener latas de atún debajo de la cama.
Aunque viendo cómo está el atún…
...tampoco sería mala inversión. Dado que seguirá subiendo. Como los materiales de construcción. Te has dado cuenta??
Hablo de tus clientes (ojito aquí),
Porque cuando llega una crisis ocurre algo maravilloso:
los clientes que solo estaban contigo por precio desaparecen.
Y entonces muchas empresas hacen lo lógico:
bajan precios.
Descuentos.
Ofertas.
Promociones.
Y empiezan a trabajar más…
para ganar menos.
Un plan estupendo, vamos...
...eso si i quieres acabar peor que antes.
Por eso quizá no necesitas más clientes.
Necesitas mejores clientes.
Clientes que entiendan lo que haces.
Que valoren lo que haces. Que sientan la conexión emocional con tu marca.
Y que no tengan que pensárselo demasiado cuando les dices cuánto cuesta.
¿Y cómo consigues eso?
No bajando el precio.
Construyendo contexto.
Una idea,
Una posición,
Una historia,
Una experiencia,
Una marca que signifique algo antes, mucho antes, de que aparezca el precio.
Porque cuando el cliente pregunta:
“¿Cuánto cuesta?”
la conversación ya debería haber empezado mucho antes.
La próxima crisis llegará. Más pronto que tarde. Apostamos?
No sé exactamente cuándo. Quizás 2027/8 o quizás la hagan esperar al famoso 2030/1, agenda 2030, te suena de algo?
Ni tú tampoco lo sabrás con certeza.
Pero hay algo que sí puedes decidir ahora:
qué clase de empresa quieres ser cuando llegue.
Porque cuando llegue la tormenta…
no ganará quien más corra.
Ganará quien ya estaba preparado.
PD. Si tu estrategia para la próxima crisis es bajar precios, tranquilo.
Funciona.
Solo necesitas que tus costes bajen todavía más rápido.